miércoles 12 de marzo de 2008

RELECTURAS GOZOSAS

De un tiempo a esta parte, el hospital y yo, nos hemos hecho un poco amigos. Supongo que como en todo, son temporadas que ya se pasarán.

Ayer, con la urgencia de coger un libro para estar todo el día de espera, en un segundo decidí que iba a releer Por escribir sus nombres de Víctor Juan.

Las segundas lecturas, al igual que cuando se dice que nadie puede bañarse dos veces en el mismo río, son diferentes entre sí. Te sientes y eres distinta cada nuevo día, casi te reinventas, cuando puedes y quieres.

La primera vez que la leí, reconozco que tenía prisa por leerla, estaba a tope de trabajo, era junio, y el día seguía teniendo a mi pesar, 24h. Me encantó. Me dejó un sabor, por un lado, dulce, por cómo eran los personajes, el cariño con que se les nombra, la ilusión por la enseñanza; y por otro lado, amargo y triste, por la injusticia que suponen todas las guerras y los amores no posibles.

He profundizado y estudiado el tema educativo en esos años, y no puedo evitar sentir un romanticismo especial por el primer bienio de la II República española.

Esta segunda vez, no tenía otra cosa que hacer que esperar y deberme a la lectura.
¿Qué me pareció?. Me volvió a encantar.
Una anécdota: cuando subió la enfermera con mi madre, me notó muy emocionada y me dijo "tranquila, tu madre está bien. Estas operaciones no son nada" y mi tiempo gozoso se tornó sorpresa pues ¿cómo le iba a explicar que si me notaba emocionada era porque estaba acabando una novela en la que me había metido tan de lleno en los personajes que se me había pasado la mañana sin enterarme?¿cómo decirle que me había identificado en tantos párrafos con palmiramujer y palmiramaestra?¿y de Irene?
(...)
Siempre he creído que era igual que mi padre, pero en mi amor a los libros, se lo debo a ella, a mi madre. Ella me entendió cuando le conté, con la ilusión de quien se sabe escuchada y comprendida, la historia de esta novela.

¿Sabéis cual es la única obsesión de mi madre tras su operación? Cuando podría volver a disfrutar de la lectura porque estaba enganchada al último de Follet, y aunque no puede sostenerlo entre las manos y utiliza un atril, necesitaba leer.

¿Necesitar leer?...Esa es mi madre

Me quedo ahora con un párrafo del libro en el que Palmira Plá escribe a Paco Ponzán una carta.
Expresa la dureza de, a quien como maestra y mujer, le ha quitado la Guerrra Civil y la posguerra, la ilusión y sus sueños.

"Lloro por mí, porque a veces me parece que no tiene sentido seguir viviendo sola en este extraño país, lejos de las personas que quiero. LLoro por las ilusiones perdidas. Yo quería ser maestra, quería leer y viajar, quería conocer el mundo y colaborar, en la medida de mis posibilidades, en la tarea de hacer una sociedad un poco más justa, como hacían las personas que tanto he admirado. Quería compartir mi vida con un hombre bueno y tener una casa llena de libros. Todos aquellos deseos me parecen tan lejanos...Siento que me han robado la parte más importante de mi vida y no sé qué hacer con la que me queda. Sí, sobrevivir ya lo sé...Pero no es fácil. Ya nada es fácil"

11 comentarios:

laMima dijo...

Ah, recuerdo perfectamente ese párrafo del libro de Victor "..siento que me han robado la parte más importante de mi vida y no sé qué hacer con la que me queda.." terrible.
¿Sabes que estoy esperando como agua de mayo un largo viaje en tren que tengo previsto para leer?, sola, sin interrupciones, el libro y yo...(¡con la de candidatos que tengo!) Ay, que vértigo de vida. NO puede ser
Animos estos dias de hospital

Mamen dijo...

Hola Inma.
"El libro y yo"
De frente y al...a la vida!.
Gracias.

Anónimo dijo...

¡Me lo he comprado!
Maestra de Teruel

Mamen dijo...

¡Ja,ja!...Te lo hubiera prestado pero que está rondando ya en otras manos.
Desde hace unos días estoy con la canción de la Ronda "Teruel existe"...¡me la pegaste!
Un besico.

Anónimo dijo...

Hoy he comenzado a leer "escuelas. el tiempo detenido" de Víctor Juan, el libro me lo prestó la compi Merche el viernes antes de irnos de vacaciones. HOy me he ledio más de la mitad; me encanta porque me recuerda las historias que me cuenta mi abuelo de cuando él aprendió a leer y a escribir en horas nocturnas porque por el día trabajaba en el campo. Todo gracias a la labor de un maestro de la República en una escuela recién construida (en la década de los 20 creo)en un barrio de Olba, un lugar perdido de la mano de Dios, y que en años de posguerra asistirían mi madre y mis tíos para recibir uan educación diferente a la que a él le dieron en las pocas clases que asistió. Me recuerda mucho los libros que llevó mi madre y que aún conserva y de vez en cuando, le echo un ojo por curiosidad y descubrir cómo era aquella escuela anterior a la ley del 70 y que educó a millones de españoles.
gracias compis, he vuelto a "viajar en el pasado" a través de este libro tan ejemplar.
Cristina.

Mamen dijo...
El autor ha eliminado esta entrada.
Mamen dijo...

Hola Cristina.
Moi, la lluvia amarilla que también me prestó Merche, casi lo he acabado.
Del libro de Escuelas, el tiempo detenido es una publicación del Museo Pedagógico, Víctor Juan es su director y escribe la presentación y sobre Lasieso.
Me alegro que vayas y vuelvas del pasado con buen sabor. (No te pierdas la última página)
Un besazo.

Silvia dijo...

Super emocionante.
Gracias mamencica.

Laura dijo...

Hola Mamen.

Me lo he leído porque te has emocionado tú, y me he creído que era "gozoso".

Sí.

Me he emocionado con los personajes y conmocionado rememorando lo cruel de cualquier guerra.

Besicos

Anónimo dijo...

Buena entrada al libro de Víctor. La lectura es eso, un gozo, y lo has sabido transmitir.
M.

Mamen dijo...

Me ha sorprendido y ha sido muy grato tu comentario a un post mío de marzo.
(Aún releo alguna página de este libro de vez en cuando)
Gracias.